viernes, 21 de diciembre de 2007

En estas fechas tan señaladas...

Para el Duende de los Cafés, que todavía cree en los Reyes Magos.

Una apología de una tradición cristiana en un blog que lleva por bandera la ilustración y el racionalismo? Y por qué no? Seamos frívolos por un día. De hecho podríamos empezar este post como el famoso sketch de La Vida de Brian:

- Porque, a ver, qué es lo que nos ha traído la religión?
- Bueno... el arte...
- Vale, pero dejando aparte el arte?
- Los mitos...
- Bien, bien, pero además del arte y los mitos?
- Las fiestas!

Realmente las fiestas son la gran aportación de las religiones a la civilización. Y en nuestra cultura occidental la Navidad, incluso centrándonos tan sólo en el punto de vista mitológico, tiene todos los ingredientes para triunfar. Anunciación por un ser celestial a una virgen del nacimiento de un dios; viaje hacia el lugar sagrado previsto en las profecías; dificultades que superar... El rechazo de la población bienpensante y el nacimiento del niño entre animales son motivos literarios enormes. Añádase el reconocimiento de la divinidad por los pastores, tan acostumbrados ellos a la presencia de deidades silvestres, la adoración de los sabios extranjeros y la persecución por un cruel rey que ve peligrar su legitimidad. Hasta el más lerdo de los productores cinematográficos empeñaría su fortuna si le ofrecieran una historia así.

A lo largo de siglos de religión oficial el mito se ha ido rodeando de ritos: Los más grandes compositores de nuestra tradición han creado obras musicales sublimes que conviven en armonía con las canciones populares que entona el vulgo. Hay unas comidas y unas bebidas propias de las fechas, particulares además para cada comunidad geográfica, que se consumen en grupos familiares. En las casas se montan simulacros del nacimiento del semidiós; pregonamos nuestra posición social haciendo regalos. En suma, se recrea sin dolor ni sacrificios uno de los mitos fundacionales de nuestra cultura. Incluso si no se comparten las creencias, qué hay de malo en disfrutar de una fiesta con tantos y tan atractivos ingredientes?

Por eso, pásenlo bien en Navidad, no caigan en el consumismo y gocen de los pequeños placeres que sólo se consienten en estos días. Como reza la copla:

Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad,
saca la bota, María, que me voy a emborrachar.

Más claro agua. Y mucho me guardaré yo de beberla en fechas tan señaladas. Háganle pues caso al ángel de la historia, pongan un poco de buena voluntad de su parte y mantengan la paz. Que son sólo dos semanas...

boomp3.com

4 comentarios:

Academia de Ociosos dijo...

Sin lugar a dudas, Ilustrador. Mi ticket de cercanías de hoy era rojo navideño, me felicitaba en varios idiomas. Cada detalle en estos días es, para muchos, especial. No es obligatorio pasarlo bien, pero, al menos para mí, es aun más fácil que de costumbre. Feliz Navidad a todos. Bon Nadal. Zorionak eta urte berri on.

El Duende de los Cafés dijo...

Gran versión de Santa Claus llegando al pueblo. Digna de la convención del tupperware. Me encanta.

Profesor Franz dijo...

En nuestros días, la longitud de las faldas de esas niñas podría generar muchos equívocos, incluso (o especialmente) tratándose de Santa Claus. A dónde estamos llegando...

El Robespierre Español dijo...

Empiezo a pensar que El Mentor es un desviacionista ideólógico de los principios de este blog...

Y esa foto versión criptorijosa del "Dejad que los niños se acerquen a mi" acerca al El Conciso al percutante mundo de "Vicisitud y sordidez".

En cualquier caso,que diablos, tiene usted razón. Navidad son fiestas para el amor y la paz. Ideales por ejemplo para ir a comer a casa de los suegros.

Y ese if !supportEmptyParas ¿es algún código masónico en el que no hemos sido iniciado el resto de los concisos?