lunes, 10 de noviembre de 2008

¿Quiénes son los nazis?


Uno de los argumentos favoritos de la Iglesia Católica en contra de todo el avance científico y social al que se opone con toda rotundidad es usar el descalificativo “nazi” a aquello que no le gusta, que cada vez es más. Así, la clonación es “nazi” pues recuerda a los experimentos de Mengele (por llamarlos de alguna manera, pues esas burradas eran la excusa para satisfacer a un sádico) en Auschtwitz. La educación de la ciudadanía es “nazi” pues pretende convertir a los estudiantes en émulos de las Juventudes Hitlerianas y formarlas en el estatalismo sin ningún tipo de valores. Ahora bien, ¿Quiénes son de verdad los nazis?

1 – Clonaciones y bebés hospitales. El darwinismo social y natural que predicaba Hitler hablaba claramente de que los débiles debían dejar paso a los fuertes, los más aptos biológicamente para prosperar. Con el caso del bebé hospital de Sevilla, la Iglesia ha puesto el grito en el cielo. ¿Entonces había que dejar morir al primer hijo de la pareja porqué le ha tocado sin posibilidad de remisión? ¿No es más nazi eso que buscar una fórmula para salvarlo usando la ingeniería genética? Cabría preguntarse si tanta referencia a la “voluntad de Dios” no oculta en realidad la premisa darwinista. Al que le toque que se joda.

2 – Sexo. En el fondo, los nazis eran gente muy conservadora, como demuestra su organización BDM, siglas de Bund Deustcher Mädel, Liga de Muchachas Alemanas. Eran la sección femenina de las Juventudes Hitlerianas con un claro sexismo. Mientras que a los chicos se les preparaba para ser los líderes del nazismo posthitleriano (aunque sólo consiguieron hacer una panda de fanáticos que se inmolaron ante los tanques soviéticos) a las chicas se les instruía en labores propias de su sexo, como la Sección Femenina de Franco. Sobre todo, a ser estupendas reproductoras de la raza aria. La Iglesia condena el sexo si no es con fines de perpetuación de la especie humana (y dentro de los matrimonios legalizados por ella, of course), lo que lleva a una curiosa paradoja: presumen de espiritualistas, pero en este tema se acercan peligrosamente al nazismo en ver a la pareja desde un punto de vista estrictamente biológico. La pregunta es quien es más humano. Si los que conciben la pareja y la sexualidad como una fuente de experiencias o los que en nombre de Dios o el Führer la ven únicamente como una granja.

3 – Totalitarismo. Acusan a la sociedad civil de “relativismo moral”, como si fuera de los valores cristianos no hubiese valores cívicos o laicos. Critican al estado por asumir competencias fuera de las “familias” en temas como la educación y demás, y ya dijimos al principio de estas líneas como han hecho un caballo de batalla de la Educación de la Ciudadanía, porque le molesta que alguien hable de otra forma de ver las cosas que no sea la suya. Pero el verdadero totalitarismo no es el del estado, del que al menos en España no pueden quejarse, dada la vergonzosa cesión que han hecho ante ellos (como regalarles gran parte de la educación) sino el suyo. Su obsesión actual por reescribir la historia les lleva a saltarse toda la Ilustración dieciochesca, a la que denigran, y conectar con la Teocracia medieval, como única fuente de interpretación del mundo, y afuera de eso el caos. Algo que acerca a la Iglesia al radicalismo musulmán, pues parece que la Teología y la Biblia son la fuente exclusiva del conocimiento.

1 comentario:

El Duende de los Cafés dijo...

Como tantas veces decimos, una de las peores características de la fe católica/cristiana es esa conveniente amnesia respecto a los valores humanitarios pero laicos, más allá de su (castrante) cinturón. Hablando de cesiones: en Cádiz, una ciudad con la densidad poblacional de Japón y con las mismas limitaciones de espacio que Manhattan, el Ayuntamiento (Teófila, haciendo honor a su nombre) ha cedido los antiguos terrenos del matadero para levantar una Iglesia. Porque, como todos sabemos, la asistencia a misa está subiendo geométricamente en los últimos tiempo.