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jueves, 12 de febrero de 2009

Volvé, Julio. Total, ¿qué te cuesta?

Disfruto de la mañana en un Madrid soleado y frío. Soleada y fría dicen que fue aquella mañana parisina del 12 de febrero en que mi único Dios verdadero pasó al aire, debió decidir que 1.90 metros no eran al fin y al cabo tanta cosa. No me pasa desapercibido el aniversario, y no desdeño de estos días especiales en que mi avisador de noticias de Google me bombardea con artículos, aunque sin duda -y como comprenderán- prefiero recordarlo los días normales y por cualquier nimio motivo como la forma de una hoja seca o una gota en un cristal, o un gato, esas cosas que Él adoraba.

Quizás crean que éste no es un post adecuado para este blog, sobre todo mis grandes correligionarios, cansados de oírme con lo mismo. Pero yo creo que se equivocan, porque los valores humanos que acá defendemos fueron tratados en sus escritos y en algunas de sus acciones, con una profundidad y un humor del que muy pocos pueden presumir. Él fue, sin duda, un gran humanista.

Quince años después quiero recuperar la frase que Juan Cruz lanzó en Alfaguara como lema de su proyecto Biblioteca Cortázar: Hay que leer a Cortázar. Si necesitan recomendaciones, dejen perfil abajo y los orientaremos. Feliz día, che.

viernes, 13 de junio de 2008

Eppur si muove (post homenaje)

Curiosamente, los primeros replanteamientos sobre el sistema de los planetas ideado por Ptolomeo fueron permitidos, bien vistos, y utilizados por la iglesia.

La iglesia (y la sociedad en general) necesitaba a los astrónomos y a los matemáticos para medir el tiempo y fijar los calendarios, pero los cálculos con el sistema ptolemáico se estaban haciendo ya absolutamente intratables, por razones de ajuste de la teoría de Ptolomeo que sería tedioso explicar aquí, y que si es de su interés tratamos en los comentarios. Nicolás Schoenberg, cardenal de Capua, anima a Copérnico a publicar sus estudios.

Copérnico era creyente, y, sabedor de la revolución que se avecinaba (revolución que esta vez no afectaba a sus cuerpos celestes, o sí pero de otra manera) retrasó la publicación de su obra hasta poco antes de su muerte.

Cuando por fin se publica, De revolutionibus es prologada por Andreas Osiander, hoy día está aceptado que sin el consentimiento ni el conocimiento de Copérnico. En dicho prólogo, redactado de manera que pudiera pensarse que lo escribe el mismo Copérnico, Osiander advierte que el contenido de la obra es hipotético y su finalidad simplemente la de facilitar los cálculos, sin corresponderse necesariamente con la realidad.

Más claramente: aceptamos tu obra porque nos facilita los cálculos, pero eso de que el sol está quiero y la tierra gira es una hipótesis de cálculo, no la realidad. Y todo, o casi todo, porque las escrituras (la minúscula es intencionada) decían "Tú has fijado la tierra firme e inmóvil", y que no sé quién paró el sol en medio del cielo… (y este argumento lo esgrimió Lutero, no crean que sólo de los católicos vino la paranoia).

Pero claro, el pensamiento y la ciencia son aún más difíciles de parar, por fortuna, y mientras que avanza el tiempo, la teoría se perfecciona, hasta que llega Galileo, construye sus telescopios y le da por mirar al cielo, y descubre que Júpiter tiene lunas, que Venus tiene fases, y que la Luna tiene mares, cráteres y montañas, y el Sol manchas. Nada parece ser como nos contaron.

Galileo sienta las bases del método científico, y, entre otras muchas hazañas, publica Diálogo sobre los dos grandes sistemas del mundo, que se convierte en una de las obras de divulgación científica más influyentes y famosas de la historia, y es comentada en los círculos sociales de la época.

Y se sigue pensando. Y al pobre Giordano Bruno, que Newton lo tenga en su gloria, se le ocurre pensar que a lo mejor, un poner, hay muchos soles, y cada uno con muchos planetas, y…y… y lo queman. Roberto Belarmino ordenó la ejecución en 1600, tras siete años de prisión y olvido, o de martirio, no se sabe.

En 1611, el Colegio Romano, compuesto de jesuitas, confirma al cardenal Roberto Belarmino que las observaciones de Galileo eran exactas.

En 1616, el libro de Copérnico es incluido en el Indice de libros prohibidos, y Galileo obligado a retractarse, como ustedes saben. Se había llegado demasiado lejos. Tanto que, por suerte, ya no había marcha atrás.

sábado, 3 de mayo de 2008

Entrevista a Pániker

Su padre, el filósofo Salvador Pániker, se define como "indocatalán". Agustín Pániker (1959) ríe ante el apunte y no deja de comentar su asombro: "Porque en realidad, mi padre -indica- ha sido siempre muy anglosajón". De hecho, Salvador Pániker sólo estuvo una vez en la India, hace cuarenta años, y no volvió. Agustín Pániker ha visitado varias veces el país y ha escrito varios ensayos imprescindibles para intentar comprender la poliédrica realidad del país de su abuelo.

(La entrevista continúa aquí)

domingo, 27 de abril de 2008

Enseñanza desconcertada


Anda el mundo de la enseñanza privada algo revuelta en Cádiz. Resulta que el colegio de San Felipe Neri, uno de los señeros de la ciudad, antiguo vivero de la gente bien de la ciudad, ha solicitado lo que en neolingua se llama “una línea más” de educación infantil. Traducido resulta un aula más de esta especialidad. Pero hete aquí que la Junta de Andalucía la ha negado al no cumplir los requisitos y se la ha cedido a un colegio público. Por supuesto, esta decisión ha empezado a movilizar a los sectores que ya suponen ustedes con el latiguillo de “es que los padres tienen derecho a elegir el centro de sus hijos”.

Mi espíritu jacobino no puede por menos que congratularse con esta insólita victoria de lo laico sobre lo religioso. La engañifa de la “libertad de elección de centros” significa para sus defensores escoger entre los marianistas o los salesianos. Tal vez el que en estas fechas se haya decidido cerrar un IES público en Cádiz debido a su bajo número de solicitudes haya contribuido a que la Junta haya equilibrado las apuestas. Pero la decisión es sorprendente, ya que la táctica del gobierno andaluz ha sido la contraria, como es dejar caer la red de centros públicos y reforzar los mal llamados privados con la concertación. Para sus arcas es bueno, ya que se ahorran inversiones en educación y cumplen el expediente potenciando los colegios religiosos, con profesores cooptados sin oposiciones y peor pagados que en la pública. Claro que el papanatismo de los padres influye mucho, pues el mito del colegio privado sigue funcionando, incluso llegando a corruptelas como empadronar a los niños con familiares para garantizarles que entren donde ellos quieren.

Tal vez los vientos radicales que llegan del PSOE en Madrid estén influyendo a los de Sevilla o el trío calaveras de los cardenales ultramontanos esté ya tocando demasiadas narices. Pero igual es el momento de revisar la mal llamada concertación, que en realidad es una rendición ante la Iglesia. Se subvencionan colegios donde se boicotean iniciativas como la asignatura de Educación para la Ciudadanía o se predica en contra de las iniciativas gubernamentales más progresistas. A la vez los obispos siguen con el derecho de poner en los centros públicos a los profesores de religión y sacarles un diezmo como agradecimiento por el enchufe. Y los abates siguen con su habitual doble discurso. Dame libertad pero págamelo. Tal vez deberían plantearse renunciar al subsidio y hacer una enseñanza privada de verdad, como le gusta al PP. Tropecientos euros de matrícula y que vayan sólo los ricos, a ver cuanto aguantan los colegios religiosos cuando todos huyan al no poder afrontar los gastos. Claro que este es un mal endémico de Andalucía y España. Todos rajan del estado pero todos se arriman a él.

Ay, cuando pienso en lo que me contaron en Finlandia. Enseñanza pública y da igual donde metas al niño porqué en todos lados es el mismo régimen escolar. Pero los que quieren una Iglesia fuerte y un estado débil no están por la labor.

viernes, 4 de abril de 2008

Política de partido

Según fuentes que debo considerar fiables (se trata del ABC), el arzobispo emérito de Pamplona y obispo emérito de Tudela, Fernando Sebastián, ha señalado que «analizando las cosas objetivamente, no es compatible» ser cristiano y socialista. Es cierto que las comillas no llegan hasta el final de la frase, pero el resto del artículo no deja lugar a dudas, al menos en lo que se refiere a socialista del actual partido en el gobierno, y propone revisar algunos de los posicionamientos del partido, para hacerlo más cristiano.

En otro momento de sus declaraciones, dice que las perspectivas de futuro «dependen de la reacción de los cristianos», e incluyen «ser menos inconformista». Llega tarde, ya nos lo advirtió Nietzsche, entre otros: el cristianismo es la religión del conformismo; no la paz oriental o panteísta de sentirse parte del mundo, de aceptar sus ritmos y leyes, sino el conformismo manso del esclavo, del siervo lo llaman ellos, del que vive esperando otra vida mejor, tras bautizar esta como una dolorosa prueba de un dios de extraños criterios. Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero…

Pasaré de puntillas por ello, pero aunque sea obvio no puedo dejar de recordar la paradoja de que no sea incompatible ser cristiano y fomentar la guerra, incluso tergiversando la verdad.

En otras épocas, ser científico y hacer ciertos descubrimientos, tampoco era compatible con ser cristiano, y hoy día, bajo el falso perdón solicitado a la ciencia, continua la presión y la denuncia contra algunas investigaciones de biología genética.

Elegir otras formas de vivir el cuerpo no ha sido ni es fácilmente compatible con ser cristiano.

Digámoslo ya por tanto de una vez: ser librepensador, que no impide a nadie, por ejemplo, ser taoísta o budista, siempre ha sido incompatible con ser cristiano. Porque ser cristiano no es para ellos, como ya se ha demostrado sobradamente, creer en un Cristo cuyas escrituras ya son en todo caso inquietantes, sino pertenecer y ser fiel a la política del partido, sí, al fin y al cabo otro partido de listas cerradas.

jueves, 28 de febrero de 2008

Ermanno Olmi: enemigo del espíritu conciso



Les propongo algo. De la misma manera que en este blog aireamos las cosas que nos gustan y pensamos se ajustan al espíritu conciso, podríamos denunciar todo aquella obra artística que atente contra nuestros principios y den alas a nuestros enemigos. Entiéndanme, no se trata de denigrar únicamente a lo que no nos guste personalmente, sino a aquello que defienda lo indefendible en este blog.

Para predicar con el ejemplo, les hablaré de la última película de Ermanno Olmi, Cien clavos, que vi en el Festival de Pamplona. Aunque el certamen es sobre documentales, la incluyeron debido a la retrospectiva como documentalista que le dedicaron. Olmi es el típico pesado sesentero, que con el plasta de Pasolini jugó a ser cristiano y marxista todo en uno. Pero encarando la ochentena Olmi parece haber caído en el discurso antiintelectual que informa a la iglesia de Ratzinger. No les hablaré de la poca calidad de la película como producto fílmico porque no es el caso, sino de su nefasto mensaje. El caso es que un brillantísimo profesor de filosofía en lo que parece –no queda muy claro- una universidad católica sufre una crisis y llega a la conclusión de que la cultura escrita es una mierda. Tras hacer un gesto de protesta consistente en clavar los valiosos incunables de la biblioteca de su centro al suelo y destrozarlos se va a vivir como Jesucristo en medio del campo. Toda la trama está llena de alusiones evangélicas y demás. El momento culminante es cuando se encara con un sargento de Carabineros que lo interroga. Le pregunta que cuantos libros ha leído en su vida, y el policía le contesta que unos diez. Para el filósofo renegado es la prueba de que vivir sin la cultura es estupendo y que hay que tender a una iletrada y difusa espiritualidad.

Insisto en que no se si Olmi, que suele ir de ponente a semanas religiosas y similares, ha caído en la cuenta de lo integrista de su discurso, en la línea vaticana de que sólo la fe ayuda y que lo demás es accesorio. En cualquier caso, Cien Clavos se incluye en esta corriente antiintelectual que une integrismo católico y las seudofilosofías New Age. Por tanto, por su desprecio del saber intelectual y por defender la preeminencia de una absurda y nada fundamentada espiritualidad por encima de la sabiduría científica, declaró a Ermanno Olmi y a sus Cien clavos enemigos de la concisión ilustrada.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

El demonio entre niños

Como recordaran, hace poco tiempo el Papa Ratzi arremetió contra el bueno de Harry Potter. Al inquilino de San Pedro no le molestaba su calidad literaria, sino que a su teológico juicio era una saga bastante anticristiana y que podía hacer creer a los incautos niños que devoran sus aventuras en la magia y en prácticas neopaganas. Ya se sabe que la Iglesia pretende que creamos en cosas tan racionales como conversiones de agua en vino, levitaciones, curas de leprosos y resurrecciones de muertos.

Sin embargo, esta condena papal no está sola. Como podrán ver en el link que les adjunto abajo, la Liga Católica de Estados Unidos ha lanzado su artillería contra La brújula dorada, el film con Nicole Kidman que se estrena en estos días en todo el mundo, y a la trilogía literaria que lo ha basado, acusándola de “promover el ateísmo y denigrar la cristiandad a ojos de los niños", entre otras lindezas. Se ve que ahora se trata de que los niños sólo lean la vida de Santa Benardette y no piensen que pueda haber otra realidad aunque se refugié en el mundo de la fantasía. Lo curioso es que la trilogía lleva unos diez años publicada y hasta ahora que hay película no ha empezado la campaña. Ay, el cine, siempre el cine tan pecaminoso.

Polémica La brújula dorada

martes, 4 de diciembre de 2007

¡Ateos del mundo, uníos!

¿Sabían que existe una Federación Internacional de Ateos? ¿Sabían que en este inminente puente van a celebrar un concilio –así llamado, con un par- en Toledo, ante las integristas narices de Monse Cañizares, el amigo de Ratzinger con el que compartió martillo de herejes en el Santo Oficio?. Pues yo tampoco lo sabía, pero el navegar por internet lleva a estas sorpresas. Para más información pinchen en el link que les dejó abajo. Si clican en el anunció del concilio les sale el programa. La Resistencia tiene más brazos de los que imaginamos. Siéntanse tragacuras durante un ratito.

http://www.federacionatea.org/

viernes, 30 de noviembre de 2007

Doctor don César de Bandier, alias Nicolás Legras

De padres labradores franceses, sabía leer y escribir griego, latín, francés, italiano y español. Entre la Provenza, Reims y la Universidad de Paris estudió retórica y poesía, artes, medicina, dos años de filosofía y teología y “un poco de jurisprudencia”.

Terminados estos estudios viajó a Roma, donde escribió bulas en la dataría del Papa durante dos años. Con veinte años, sintiendo que malgastaba y olvidaba sus estudios, dejó aquel ejercicio y pasó a Alemania al ejército del Emperador, donde comenzó a ejercer la medicina. Visitó las universidades de Praga, Lipsio de Viena, Polonia, Moscovia; estuvo en la corte de Suecia, de donde pasó a Dinamarca y después a Holanda. De ahí a Francia de nuevo durante unos años, y entonces a Marruecos, Argel, Túnez, Etiopía, Arabia, Babilonia, Yspan, Conchinchina, Goa, Ceilán, Sumatra, Armenia, Turquía, Alejandría y de nuevo Francia (a los 35 años) donde fundó una Academia. Arruinada dicha Academia, pasó a Valencia (donde se graduó doctor), y de ahí a Marsella, Alejandría, El Cairo, (viviendo tres años en casa del cónsul de Francia), de nuevo Alejandría, Jope, Jerusalén, Damasco, Cayde, Estimirna, Constantinopla, Bodayna (reino de Grecia), Lisboa, (donde curó a un capitán español de Cádiz), Arenas Gordas, Sanlúcar, Cádiz, Madrid, Cádiz (como se ve, César Bandier pasó varias veces por esta nuestra ciudad, donde falsificó papeles y títulos relativos a su origen según necesitó en sus cuitas), Canarias, Burquerque, Calez, Miens, París, Ruán, Abastardan (¿Ámsterdam?), Tenerife, La Habana, Cartagena, y Perú.

Allí, en 1667, a los 67 años de edad, fue sometido al tribunal de la Inquisición de Lima, ciudad donde estaba ejerciendo la medicina. Declararon contra él cinco testigos que le acusaron de defender:

“Que los católicos romanos y los que no lo eran, estaban errados, porque no había cielo ni infierno, ni más Dios que la misma naturaleza de las cosas, que en ella se encerraba todo, y que muriendo los hombres, morían sus almas o paraban en la misma naturaleza y su eternidad. Que si hubiera de haber infierno, había de ser para los reyes y poderosos, para clérigos y frailes, que sustentan del trabajo ajeno; que no se debía comer carne ni sangre, sino yerbas, como comen los demás animales, mientras no instase la necesidad y los achaques y enfermedades. Decía de ordinario que para qué se ha de prohibir a hombre juntarse con la mujer, que Dios, la naturaleza, la crió para eso, y a cada uno dio su miembro para aquel efecto, explicando esto con palabras deshonestas. Que era invención digna de reprobarse la sujeción al rey y al papa, y el confesar a otro sus flaquezas, y que nuestra ley evangélica al principio era suave, pero San Pablo, con un espíritu de contradición, la echó a perder, prohibiendo la pluralidad de mujeres, y dando lugar a que hubiese monjas y frailes, con que se impide la procreación. Que no hubo Adán ni diluvio, ni ha de haber resurrección de la carne, ni hay diablos, ni brujas, ni Cristo fue Dios, ni está en la hostia, ni su santísima Madre fue virgen, que Lázaro no resucitó, sino que fue un embuste que se hizo para engañar, y que la que llaman estrella de los magos fue un cometa de los ordinarios, y los cristianos han levantado el embuste de que era estrella, y por Cristo. Diciéndole uno destos testigos en una ocasión, que temía a Dios, le respondió ¿qué te ha de hacer Dios? perro tonto, métete fraile. Trató de fundar nueva secta con título de religión cristiana, que así se había de llamar, y en ella todos serían médicos, para que curasen por todo el mundo y en todas las naciones, y reducirlos por este medio a la ley natural.”

Torturado hasta expresar arrepentimiento, fue declarado culpable por “apóstata, hereje de nuestra santa fe católica, observante de la ley natural de Aristóteles y de la perversa de Epicuro”. Sus bienes fueron confiscados, se le obligó a usar sambenito y fue encarcelado y desterrado a España.

Etimológicamente, hereje viene de términos que querían decir escoger, elegir, decidir.